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¿Vas con Prisas Últimamente?: Vida Consciente.

Actualizado: 30 mar

Dejar las luces encendidas, comer mientras haces compras online o perder las llaves del coche: estas son situaciones cotidianas que pueden llenar nuestros días de estrés.


Durante las vacaciones, especialmente, hay mucho por hacer: disfrutar momentos especiales, encontrarse con seres queridos, asistir a eventos y planificar comidas. Sin embargo, con una agenda (muy) llena, es común sentir la presión de cumplir con múltiples tareas, ya sea para satisfacernos a nosotros mismos o a los demás.


Pero, ¿te has detenido a pensar si toda esta prisa te hace sentir realmente bien?


La prisa es un hábito arraigado en avidya, que en la filosofía ayurvédica se refiere a la ilusión o falta de claridad.

A menudo, tendemos a creer que en el futuro encontraremos un lugar pacífico donde nos sentiremos realizados, donde viviremos una vida de satisfacción. Imaginamos que esta existencia idílica está al alcance de nuestra mano, pero primero debemos completar una lista interminable de tareas pendientes. Sin embargo, la realidad es que la lista nunca se acaba.



¿Sabías que esta lista es, de hecho, la vida misma?


Siempre habrá más que hacer y más por experimentar. Así que, al apresurarnos de un momento a otro, simplemente restamos valor al regalo del momento presente. Cuando nuestra mente está constantemente adelantada, habitando en algún futuro imaginado, esto va en contra de santosha, que es el estado de satisfacción y contento.


 

Por ejemplo, cuando comemos apresuradamente, nuestro sistema digestivo se ve afectado, lo que resulta en una mala absorción de nutrientes y un agni debilitado (fuego digestivo).


Vivir apresuradamente equivale a una vida a medias, donde las experiencias únicas se desperdician y son arrastradas por la corriente de la vida, sin ser verdaderamente saboreadas ni asimiladas.